Quiénes somos
La realidad es una sola, cambiante y contradictoria.
Este blog parte de una convicción sencilla y, a la vez, incómoda: la realidad no es un menú a la carta. No es un conjunto de opiniones aisladas entre las que cada cual elige la que mejor le sienta. Es una sola, y por eso puede estudiarse. Pero también es cambiante, porque nada de lo que hoy parece natural lo ha sido siempre. Y es contradictoria, porque está atravesada por intereses que chocan entre sí.
Cuando alguien nos presenta un problema social como si no tuviera conflicto, como si fuera una cuestión puramente técnica que se resolverá con los ajustes adecuados, conviene preguntar quién gana con esa descripción.
Por qué «Inercia y Cambio»
Inercia es el peso de lo establecido. Son las estructuras que se resisten a moverse y los discursos que las protegen. Rara vez lo hacen mintiendo de forma abierta. Lo habitual es simplificar, omitir, elegir con cuidado qué dato se enseña y cuál se deja en el cajón. La inercia no necesita convencer a nadie de que el mundo es justo: le basta con que parezca que no podría ser de otra manera.
Cambio es la fuerza viva de la sociedad. Es la contradicción que empuja, la exigencia democrática que no se conforma y el pensamiento crítico capaz de ver las costuras del relato oficial. El cambio no es una promesa ni una consigna. Es lo que ocurre cuando suficiente gente deja de aceptar que las cosas son así porque sí.
Nuestro logotipo lo resume: un marco que se abre por una esquina y una flecha que sale de él. Las estructuras de la inercia no son estancas.
Qué hacemos
Analizamos el discurso político e institucional para desmontar sus trampas argumentales: sesgos, falacias, comparaciones tramposas y, sobre todo, el cherry picking, que consiste en presentar solo la parte de la evidencia que conviene para llevar al lector a una conclusión que el conjunto de los datos no sostiene.
No nos interesa repartir carnés ni señalar bandos. Nos interesa el mecanismo: cómo se construye un argumento que parece sólido y no lo es, y qué queda fuera del encuadre.
Por dónde empezamos: la vivienda
Elegimos el acceso a la vivienda como primer gran eje porque es donde más crudamente chocan los intereses materiales y los relatos oficiales.
El relato de la inercia reduce la crisis a un problema de escasez: falta suelo, faltan licencias, sobran trabas. Algo de eso hay, y lo diremos cuando toque. Pero ese relato deja fuera la especulación, el uso de la vivienda como activo financiero y la pregunta de para quién se construye.
Nuestra posición es clara: la vivienda es un derecho social, no una mercancía más. Esa posición no nos exime de rigor. Al contrario, nos obliga a ser más exigentes con los datos que con nadie.
Nuestros compromisos
- Citar las fuentes. Cada dato relevante irá acompañado de su origen para que cualquiera pueda comprobarlo.
- No hacer lo que criticamos. Si denunciamos el cherry picking, no podemos practicarlo. Cuando un dato incomode a nuestra propia tesis, también lo contaremos.
- Separar hechos e interpretación. Diremos qué es un dato, qué es una inferencia y qué es una opinión.
- Corregir en público. Si nos equivocamos, lo rectificaremos indicando qué ha cambiado y cuándo.
- Ser transparentes con la tecnología que usamos. Este blog trabaja con inteligencia artificial y lo explicamos en detalle en nuestra metodología.
Una invitación
No escribimos para que nos des la razón. Escribimos para que, la próxima vez que alguien te enseñe un gráfico, una cifra o un titular, te preguntes qué se ha quedado fuera del marco.